Colaboradores de Dios
Colaboradores de Dios en tiempos de globalización
I Cor. 3,9
Dr. Sergio Ojeda
Presidente del Seminario Evangélico
De Puerto Rico.
Vivimos hoy en tiempos de globalización. Nos hemos convertido en una aldea global, como profetizaba Marshall Mcluham en sus libros sobre la teoría de la comunicación humana hace más de 30 años atrás. Esta aldea global ha acortado distancias, casi ningún lugar queda más a allá de un día de distancia. En medio de esta realidad no tenemos muy claro hacia dónde va el mundo. Tampoco tenemos un sentido compartido de la historia. La globalización es nefasta cuando tiene concentración en la riqueza, promueve la exclusión, ahonda la brecha entre ricos y pobres, exacerba el individualismo y competitividad desmedida y hay ausencia de consideraciones éticas y morales.
En el último medio siglo hemos vivido cambios profundos y radicales que están influyendo en la forma de vivir la fe cristiana, de entender el cristianismo, de hacer teología y de ejercer el pastorado. Hablando con propiedad, más que de una era de cambios estamos viviendo un cambio de era, que se caracteriza por una serie de fenómenos verdaderamente “revolucionarios”, como son, entre otros: la pobreza estructural, el feminismo, la conciencia ecológica, la diversidad cultural, el pluriverso religioso, la revolución biogenética, la secularización y el retorno de la religión, la idolatría y el clima de increencia (Tamayo 2010)
- El desafío a ser colaboradores de Dios en estos tiempos nos recuerda que ser cristiano es serlo en el mundo. Esta es la realidad que nos ha tocado vivir, una realidad del neoliberalismo económico que practica la exclusión, deja en el abandono y a su propia suerte a los desposeídos, como señala Pablo Richard, “la exclusión de las mayorías es un fenómeno relativamente nuevo y se agrega al ya antiguo de la pobreza, la extrema pobreza y la opresión. El excluido es en primer lugar el desempleado, sobre todo el desempleado estructural y permanente. El fenómeno del desempleo es hoy la llaga incurable del sistema económico mundial. Vivimos un modelo de desarrollo sin pleno empleo o con un sistema generalizado de empleo precario. Pero el excluido es más que el desempleado, es una masa mucho mayor de marginalizados, de los que no cuentan, de los desechables, de aquellos cuya muerte no afecta la eficiencia del mercado; de los que no cuentan ni como mano de obra ni como mercado de consumo.”Pablo Richard ¿ Esperanza o caos ?Fundamentos y alternativas para el siglo XXI, pp.1
EL neoliberalismo, continuando con el pensamiento de Richard, es una ideología que está evolucionando rápidamente hacia una ideología neo-facista. Su lógica interna podría expresarse en frases como éstas:
“Si no hay para todos, que por lo menos haya para mí.
Si no hay para todos,
que por lo menos haya para los ciudadanos, no para los migrantes.
Que por lo menos haya para mi país, no para otras naciones.
Que por lo menos haya para Europa o EE. UU.,
no para los países retrasados, paganos, islámicos, chinos.
Que por lo menos haya para los blancos, no para los negros o los indios.
Que por lo menos haya para los varones, no para las mujeres.
Que por lo menos haya para los que trabajan y producen,
no para los desempleados y excluidos,
no para los ancianos,
no para los jóvenes que no estudian ni trabajan,
no para los niños que no tienen futuro.
Que por lo menos haya para los que ya nacieron,
no para las generaciones futuras, que mejor sería que no nacieran.(Pablo Richard. Teología de la solidaridad en el contexto actual de economía neoliberal de libre mercado. Publicado EnRevistaPasosNro.:83-SegundaÉpoca1999:Mayo’-Junio)
- La destrucción de la naturaleza
Se vislumbra que las próximas guerras ya no serán por causa del petróleo sino por el dominio del agua. Ya ha comenzado esta toma de posiciones con respecto a quien tiene el preciado líquido para poder hacerse con las reservas. América del Sur tiene los abastecimientos más grandes de agua del continente. Este recurso natural está siendo contaminado por la explotación indiscriminada de los recursos naturales de nuestros países.
a. Para muchos la ecología no debe entorpecer la eficiencia del mercado. El caso del descubrimiento de los yacimientos de oro en plena cordillera de los Andes. Al ir por el oro se tendrá que destruir los glaciares que están en la Cordillera. La utilización de los químicos para la explotación de la mina afectará amplias zonas de Chile y Argentina. En Puerto Rico, no tendremos minas de oro pero nuestra biodiversidad está amenazada.
b. Como cualquier puertorriqueño fui a reclamar por mis derechos a la AEE. El diálogo que mantuve con el encargado fue interesante. Salimos hablando del poco ahorro que traería el gasoducto a los residentes. El negocio resultará bueno para las grandes empresas no para el pueblo en general. No sólo por lo que se nos está planteando como la salvación para bajar costos de electricidad, el gasoducto, sino que también estamos sembrando los campos no para producir comida sino para producir casas, condominios. Nuestra Isla brilla en una de las fotos de satélite de la NASA. En principio puede ser muy bonito pero es el reflejo del calor por causa de haber destruido gran parte de áreas verdes que produce vida. Es una Isla asfaltada.
c. Según Richard. no debemos interpretar todo esto sólo como una "crisis moral o espiritual": una crisis de valores, que la gente se olvidó de Dios, que todos son egoístas y materialistas. No se trata sólo de esto, sino fundamentalmente de una ideología, una cultura, una ética y una espiritualidad idolátricas, que es la racionalidad misma del sistema. El sistema, para funcionar bien, necesita pensar así, necesita valorar así, necesita rezar y encontrar a Dios así. El mercado se justifica por su eficiencia: lo bueno es lo eficiente. Lo eficiente es lo bueno. La ley del mercado es la única ley que salva del caos. No hay alternativas. Política que se está llevando a cabo en Puerto Rico sin pensar en las consecuencias. Por ello podemos compartir la ironía de Pablo Richard cuando dice que “Estamos cortando la rama donde estamos sentados, pero no importa, pues lo estamos haciendo con eficiencia y alta tecnología”. Publicado EnRevistaPasosNro.:83-SegundaÉpoca1999:Mayo’-Junio
2. Otro fenómeno revolucionario es el feminismo, que cuestiona en su raíz el carácter androcéntrico del orden social y de la estructura mental de buena parte de la ciudadanía, así como la actual organización patriarcal de las instituciones sociales, políticas, económicas y religiosas, y el discurso filosófico y teológico discriminatorio para con las mujeres. (Tamayo 2010)
3. Vivimos tiempos de diversidad cultural, que declara el fin del etnocentrismo, se opone al choque de civilizaciones, que convertiría el mundo en un coloso en llamas, y aboga por una sociedad intercultural, interreligiosa e interétnica. La respuesta de Occidente al pluralismo cultural es la recalcitrante reafirmación de su superioridad y la gradual eliminación o sojuzgamiento de las culturas minoritarias consideradas ancestrales, anticuadas y contrarias a la lógica productivista y a la racionalidad económica del mercado. Las culturas minoritarias se defienden de dicho imperialismo reafirmando su identidad cultural, abierta a otras identidades (Tamayo)
4. Vivimos tiempos de pluralismo religioso. Ello implica la opción por el diálogo interreligioso como alternativa a los conflictos entre religiones que se extienden por doquier. Hay religiones que responden al nuevo clima de pluriverso reafirmando rígidamente la identidad religiosa en sus aspectos dogmáticos, disciplinares y morales, con un resultado poco halagüeño: el despertar de los fundamentalismos religiosos, a veces violentos, que constituyen una perversión de la religión y deterioran la convivencia cívica.
La misión de la iglesia no puede sustraerse al momento que vivimos. Entonces la pregunta es ¿cómo hacer misión en tiempos de globalización e incertidumbre?
Modelo de misión encarnacional.
Ser cristiano es serlo en el mundo, el mundo que le pertenece a Dios. Las palabras de Jesús en la oración sacerdotal nos recuerda la clave: no te pido que los saques del mundo sino que los defiendas del maligno Jn. 17,15). Aquí hay que tomar la enseñanza que debemos insertarnos en el mundo para encontrar a Dios. Porque aunque parezca contradictorio Dios está gobernando Su mundo. Aunque veamos asesinatos a diario o 18 asesinatos en un fin de semana, este mundo no le pertenece al mal, sigue siendo el mundo de Dios. Por ello la misión consiste precisamente que el mundo sea plenamente de Dios.
Es interesante que los modelos para hacer misión se estén también globalizando. Lamentablemente, lo que se está globalizando tiene o sigue las características de un modelo que sugiere la prosperidad como regla fundamental. La mal llamada teología de la prosperidad, en un mundo globalizado, es un modelo que sugiere una misión difícilmente compatible con el estilo de Jesús y su preferencia por los pobres, excluidos, desamparados, etc. Sugiere más bien una exclusión en vez de una inclusión de estos sectores marginados. Este “modelo de misión” es altamente proselitista y paternalista. No contempla la misión desde una perspectiva encarnacional, es decir, insertarse en el mundo para encontrar a Dios actuando en él.
Modelo de misión evangelizar la cultura
Otro de los elementos a tomar en consideración es evangelizar la cultura. No es sólo un planteamiento de misión que mira al individuo apartado de su entorno social es transformación del individuo y de las estructuras sociales, políticas y económicas. La teología de la liberación tiene un acercamiento importante que podríamos rescatar para la misión en nuestro contexto. Esta mira la realidad tal cual es, hace la denuncia pero a su vez plantea un anuncio para transformar esa realidad. Estas claves de la teología de la liberación deben estar presentes en la misión hoy.
En un contexto como el nuestro la misión de la iglesia no debe ser excluyente ni exclusiva ni debe estar al servicio de un grupo social determinado. Es la misión de Dios con visión universal que va de la exclusión a la inclusión. Aquí tendremos que aprender a ver a Dios rescatando su mundo por medios que podríamos considerar poco convencionales. Dios sigue actuando en su mundo, en la transformación de su creación y la salvación de la humanidad. Probablemente, nos encontraremos con otros en el camino, al igual que los discípulos le dijeron a Jesús que se habían encontrado con” uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros.”. la respuesta de Jesús fue clara y sorprendente: “ “el que no está contra nosotros está por nosotros” (Mr. 9,38-40). Todo ello se puede entender como parte del plan de Dios que sigue siendo misterio y sorpresa.
Modelo de misión con pasión
La misión de la iglesia en el actual momento del Caribe y América Latina reclama una pasión particular. Vivir apasionadamente la experiencia misional hoy es sentir que todavía esta tierra tiene posibilidades, las posibilidades del reino de Dios. Por ello estamos invitados a vivir la misión como pasión. La misma que manifestó el Señor cuando caminó por las calles de su tierra y vio a las multitudes como ovejas que no tenían pastor y tuvo compasión de ellas. De esta manera José M. Vigil esboza un definición apropiada para nuestro entorno social y cultural hoy hablando sobre la misión como la pasión por el reino, señala: “ Esa “Pasión por el Reino” (¿cabría otra definición mejor de la Misión?) está globalizadamente expatriada en este mundo neoliberal y posmoderno actual, en este contexto psicológico y cultural actual. Tan expatriada como el genuino Evangelio. Y como la Misión, la que se remite al Jesús real. Por eso cunden los sucedáneos: religiones sin Dios, salvaciones sin escatología, cristianismos light, liberaciones que no van mucho más allá de la autoestima…La Misión, la Misión cristiana, sin adulteraciones ni acomodamientos, será siempre Utopía y Proyecto, Pasión y Mística, lucha y contemplación, compromiso y gratuidad más allá del pragmatismo funcional, el desfallecimiento utópico o el fin de todos los mesianismos…Sí, es un contexto, como decíamos, radicalmente distinto al de hace 30 años en AL. Pero es nuestra Hora, y es un Kairós. Un kairós del revés en el mundo, pero kairós real para la Misión, y a nosotros nos toca vivir esta “Hora”.
( La Misión en Contexto en América Latina.Cambios en el contexto que condicionan la misión de hoy.José María VIGILPublicación en papel: Misiones Extranjeras 182-183 (junio 2001) 160-169)
Finalmente el desafío es vivir en un estilo de vida misional. Vivir la vida con pasión por la vida. Así entender la misión como pasión, a la que se nos invita aquí, sugiere tener presente una reflexión teológica que puede ver ésta al menos en cuatro perspectivas, estas son:
1. Misión como proclamación, toda misión de alguna manera está envuelta en la proclamación, aunque no tenga esta como propósito. Aquí es importante hacer énfasis en la evangelización, desde un principio.
2. Misión como lucha por la justicia y la paz, siendo justos y trabajando por la reconciliación, junto con la proclamación.
3. Misión como presencia, de diferentes formas, los menonitas, católicos. ortodoxos y
episcopales han sido más fuertes que los presbiterianos en este sentido. El énfasis aquí es un testimonio callado, un testimonio de presencia silenciosa poderosa y sacramental. La misión como presencia requiere un tratamiento especial en el peregrinaje. Puede ser un poderoso testimonio donde los ministerios de la proclamaci6n y lucha por la justicia y paz no son posibles ni apropiados.
4. Misión como encuentro y diálogo. Este paradigma se está desarrollando en el énfasis del dialogo interconfesional y la preexistencia de Cristo en áreas no cristianas.
Para esto y por esto Dios nos ha considerado, según Pablo, los colaboradores de Dios. Los que somos compañeros de misión. Aunque la misión sigue siendo de él, depende de él y la gloria es para él, nosotros somos sus compañeros de trabajo. Que privilegio más grande ser colaboradores de Dios. El Campo es de él, nosotros somos sus obreros, uno planta otro riega de acuerdo a la misión que le corresponda hacer o que se le haya asignado. Todo sería esteril si no estuviera acompañada por la acción interna invisible de Dios que da el crecimiento.
Somos los colaboradores de Dios para edificar. Esta es la otra figura que utiliza Pablo para insertar la labor de cada cristiano en la construcción de la iglesia y del reino. Las fases que menciona son: la inicial donde se ponen los fundamentos, la intermedia que pone la sobre edificación y la final, cuando el edificio ya construido es donde mora el Señor. Dios nos invita hoy a participar con él en la creación de una sociedad e iglesia nueva.
En una reunión de consagración de nuevos misioneros de la Iglesia Presbiteriana de EUA, mientras las parejas de misioneros que saldrían al campo misionero caminaban hacia el altar se vio a uno de ellos caminar con dificultad porque la poliomelitis en su niñez le había afectado sus piernas y no podía caminar bien. Alguien de en medio de la congregación comentó en voz alta: Están enviando cojos a la misión…y otra persona al oír esto contestó, estamos enviando cojos a la misión porque los que pueden caminar bien no quieren ir.
Muchas veces criticamos a los que hacen misión sin saber cómo hacerlo correctamente, pero los que sí sabemos hacerlo no estamos dispuestos a hacerlo.
A Dios sea la gloria
